El transporte marítimo internacional atraviesa un nuevo período de presión. Durante agosto, las tarifas spot desde el norte de Asia hacia Sudamérica se han mantenido elevadas, en un escenario marcado por congestión portuaria, alteraciones de itinerarios y una menor disponibilidad efectiva de espacios en los buques.
Para importadores y exportadores, este comportamiento merece atención: un incremento sostenido de los fletes puede repercutir directamente en los costos logísticos y, eventualmente, trasladarse al precio final de las mercancías.
¿Qué está ocurriendo?
De acuerdo con información reportada por S&P Global, las dificultades de las navieras para completar sus rotaciones dentro de los tiempos programados han generado omisiones de escalas, cancelaciones irregulares y roleos de carga.
La presión es particularmente visible en los servicios hacia la costa oeste de Sudamérica.
Durante la segunda semana de agosto, las tarifas se ubicaron entre USD 5.600 y USD 6.000 por FEU, mientras que el índice PCR 29 de Platts alcanzó los USD 6.200 por FEU el 11 de agosto.
A esto se suma una disponibilidad limitada de espacios. Fuentes del mercado señalan que varias líneas navieras mantenían sus buques prácticamente completos hasta finales de agosto. Este comportamiento evidencia cómo las restricciones temporales de capacidad pueden ejercer presión sobre las tarifas incluso cuando el mercado no registra necesariamente un crecimiento equivalente de la demanda.
El clima también está alterando la cadena
Las interrupciones registradas en China profundizaron el escenario.
Según información difundida por Kuehne+Nagel, las afectaciones provocadas por el tifón Dolphin obligaron a suspender temporalmente operaciones en Shanghái y Ningbo, comprometiendo más de 2,4 millones de TEU de capacidad.
Aunque las terminales retomaron sus actividades, la normalización no es inmediata. Los retrasos acumulados pueden continuar repercutiendo durante varias semanas en los itinerarios, la disponibilidad de equipos y la capacidad efectiva de transporte. Este episodio vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de las cadenas de suministro frente a eventos climáticos capaces de alterar puertos, rutas y tiempos de tránsito.
¿Seguirán aumentando los fletes?
El mercado anticipa nuevos intentos de incrementos generales de tarifas, con valores indicativos de entre USD 6.500 y USD 7.000 por FEU.
Sin embargo, es importante interpretar estas cifras correctamente: corresponden a expectativas y propuestas comerciales y no necesariamente representan tarifas consolidadas para todo el mercado.
Otro elemento relevante es que la presión actual no estaría explicada exclusivamente por un incremento significativo de la demanda.
La acumulación de carga responde también a la irregularidad de los itinerarios y a la reducción temporal de capacidad efectiva. Esto significa que, a medida que las operaciones se normalicen y exista mayor disponibilidad de espacios, las tarifas podrían moderarse.
¿Qué significa este escenario para importadores y exportadores?
La volatilidad del transporte marítimo vuelve a demostrar la sensibilidad de las cadenas internacionales frente a alteraciones operativas, eventos climáticos y cambios en las rutas comerciales. Una disrupción en un puerto, estrecho o corredor estratégico puede extender sus efectos a otras regiones y terminar afectando costos, disponibilidad y tiempos de tránsito.
Para las empresas, el impacto no se limita al valor del flete. Una menor disponibilidad de espacios o un cambio de itinerario puede afectar fechas de embarque, inventarios, costos financieros, compromisos comerciales y tiempos de entrega.
Por ello, en períodos de alta volatilidad resulta especialmente importante planificar los embarques con anticipación, evaluar alternativas logísticas y mantener un seguimiento permanente de tarifas, espacios e itinerarios. Contar con una visión actualizada del comportamiento de los mercados y de las rutas desde Asia permite incorporar estos factores a la planificación logística antes de que se conviertan en contingencias.
Al mismo tiempo, evaluar alternativas logísticas no significa únicamente buscar otra naviera o una tarifa diferente. Frente a escenarios internacionales cambiantes, las empresas pueden necesitar revisar rutas, orígenes, proveedores, tiempos de abastecimiento y otras variables que inciden directamente en la continuidad y competitividad de sus operaciones de comercio exterior.
Anticiparse para tomar mejores decisiones
El comportamiento actual de los fletes vuelve a recordarnos que la logística internacional está expuesta a variables que pueden cambiar rápidamente. Congestión portuaria, disponibilidad de capacidad, fenómenos climáticos, modificaciones de itinerarios y tensiones en corredores estratégicos pueden transformar las condiciones de una operación en cuestión de días.
Por eso, más que reaccionar cuando la disrupción ya se ha producido, las empresas necesitan incorporar información logística a sus procesos de planificación y toma de decisiones.
En Grupo López Mena acompañamos las operaciones de comercio exterior con una visión integral de la cadena logística, porque frente a mercados cambiantes, contar con información oportuna permite anticipar riesgos, evaluar alternativas y tomar mejores decisiones.
Grupo López Mena
Conectamos experiencia, logística y comercio exterior.

Fuentes consultadas
- S&P Global / Platts — información sobre tarifas spot, capacidad e índices PCR 29 y PCR 31.
- Kuehne+Nagel — información sobre afectaciones operativas en puertos de China.
- Deutsche Welle — contexto internacional sobre las presiones que afectan actualmente al transporte marítimo y al comercio global.